
Lograr la temperatura ideal en la panificación industrial
¿Alguna vez ha tenido que lidiar con un lote de panes cuya base estaba quemada mientras que la parte superior quedaba insuficientemente cocida? Es un verdadero desastre. Cuando se hornea a gran escala, la diferencia entre una corteza dorada y perfecta y una corteza mal cocida suele ser de solo un grado. Por eso no utilizamos calentadores estándar. En su lugar, usamos elementos térmicos de doble tubo.
Estos elementos están diseñados para funcionar rápidamente, y, lo más importante, permiten distribuir el calor de manera uniforme por todo el horno, tanto en el suelo como en el techo.
¿Por qué usar dos tubos?
El problema es que un único tubo suele crear zonas con temperaturas extremas. Hay áreas donde el pan se cocina en exceso, mientras que otras áreas no logran cocinarse adecuadamente. Al usar dos tubos en lugar de uno, duplicamos la superficie de calor sin ocupar más espacio. Esto nos permite generar más calor infrarrojo sin tener que aumentar la tensión eléctrica hasta niveles peligrosos. Piénselo como una manta térmica que envuelve la masa. Así, todo se cocina de manera uniforme. Ya no hay necesidad de adivinar.
El secreto está en el cuarzo
Fabricamos estos elementos con cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque el cuarzo no se comporta de forma impredecible cuando la temperatura varía drásticamente. Cuando el controlador indica que el horno debe enfriarse, el cuarzo libera rápidamente ese calor. Esto es muy importante. Si el calentador sigue caliente después de un apagón, la temperatura puede superar los límites deseados y la corteza del pan se quemará antes de que uno se dé cuenta de lo que está pasando. Con el cuarzo, se puede controlar mejor la temperatura real.
Algunos puntos a tener en cuenta
La instalación de estos elementos es bastante sencilla; simplemente se colocan en los estantes existentes del horno. Pero es necesario vigilar la carga eléctrica. Estos elementos consumen mucha corriente. Si los cables son demasiado delgados, habrá caídas de voltaje. Eso significa que algunas zonas del horno estarán más calientes que otras, y volveremos al mismo problema de panes mal cocidos.
Y un consejo: sea cuidadoso. El cuarzo ama el calor, pero odia ser dañado. Un movimiento torpe durante la limpieza puede romper un tubo, y si eso ocurre, tendrá que reemplazar todo el conjunto. Trátelos con cuidado, y ellos se encargarán de cocinar bien su pan.