
Lograr esa corteza dorada perfecta (sin quemar todo)
Lograr esa corteza dorada y crujiente no se trata solo de aumentar la temperatura. Se trata también del momento preciso en que se aplica el calor. Si se cometen unos segundos de error, la tostada pasa rápidamente de estar “perfectamente crujiente” a estar “quemada”.
Por eso nos enfocamos en el tiempo necesario para aplicar el calor. En un secador por convección, es necesario que el calor se distribuya de forma instantánea. Hemos diseñado nuestros elementos calefactores de manera que actúen de manera eficiente, de modo que el calor llegue a los alimentos justo en el momento en que los azúcares comienzan a descomponerse.
¿Por qué el calentamiento “estándar” no funciona?
La mayoría de los elementos calefactores son demasiado lentos. Tienen demasiada masa, lo que significa que tardan mucho en reaccionar cuando se cambian los ajustes.
En cambio, hemos utilizado elementos de alta densidad. Como su masa es menor, su inercia térmica es mucho menor. Al ajustar la potencia, los alimentos sienten ese cambio casi de inmediato. Combinar esto con un termopar rápido y un controlador PID permite mantener la temperatura de la superficie dentro de un rango muy preciso.
El resultado: una corteza magnífica en el exterior, pero el interior sigue siendo jugoso.
Detalles sobre los materiales
Los hornos por convección son extremadamente exigentes con respecto a los materiales utilizados. Usamos materiales que pueden resistir el calor sin oxidarse ni desintegrarse. También hemos incluido muchos vatios por pulgada, de modo que los elementos calefactores no ocupen la mitad del espacio del horno.
Pero aquí está el problema: todo ese calor concentrado ejerce mucha presión sobre los sopladores. Si el flujo de aire no es lo suficientemente fuerte para llevarse ese calor, los elementos calefactores se quemarán antes de tiempo. Es importante asegurarse de que el volumen de aire por minuto sea adecuado. De lo contrario, surgirán puntos calientes molestos.
Configuración y mantenimiento
Estos elementos están diseñados para ser reemplazos sencillos en la mayoría de las instalaciones industriales. No hay complicaciones.
También hemos dedicado mucho tiempo a los puntos de conexión. Las ventanas del horno vibran mucho. Nos aseguramos de que las conexiones estén bien firmes, para que no se aflojen con el tiempo.
Un consejo profesional: revise los terminales cada seis meses en busca de signos de oxidación. Solo toma un minuto, pero evita caídas de voltaje que puedan afectar el funcionamiento del equipo.