
Deje de luchar contra el calor del horno
¿Alguna vez se ha dado cuenta de que los hornos industriales parecen tener vida propia? Al alcanzar la temperatura deseada, la electricidad se corta, pero el horno sigue calentándose. Ese es el problema con los calentadores hechos de hierro fundido o cerámica gruesa: absorben todo el calor como una esponja y luego lo liberan lentamente, incluso cuando no queremos que eso ocurra. Es un desperdicio de electricidad y causa problemas a quienes intentan obtener un resultado perfecto al hornear.
Por eso utilizamos tubos de cuarzo circulares.
La magia del calor “instantáneo”
El cuarzo no retiene el calor; simplemente lo transmite en forma de energía infrarroja, directamente hacia la masa. Como no hay casi retraso en la transmisión del calor, puede encenderse y apagarse en cuestión de segundos. No tiene que luchar contra un trozo de metal que sigue caliente durante diez minutos después de que se corte la electricidad. El controlador puede funcionar correctamente, manteniendo la temperatura estable.
El resultado: deja de superar la temperatura deseada, y su factura de electricidad se vuelve más razonable.
Las desventajas (Asegúrese de que estén seguros)
Utilizamos cuarzo de alta pureza porque permite que la energía infrarroja pase sin problemas. Además, su forma circular permite que el calor se distribuya uniformemente, evitando que algunas partes del pan queden quemadas mientras otras permanecen crudas. Es mucha potencia en un tamaño muy pequeño.
Pero hay una desventaja: el cuarzo es frágil. Puede soportar cambios bruscos de temperatura, pero no tolera golpes. Si el mecanismo de carga es inestable o vibra demasiado, un solo golpe puede causar grietas. Asegúrese de que los soportes sean firmes y seguros.
Cómo funcionan
Estos dispositivos están diseñados para reemplazar fácilmente los sistemas de calefacción existentes en las panaderías. Se trata de alcanzar la temperatura en cuestión de segundos, no minutos.
Un consejo rápido: si utiliza conmutación de alta velocidad, revise bien sus relés o SSR. Dado que estos tubos se encienden y apagan muy rápido, los componentes eléctricos tienen que trabajar mucho más que en un sistema con rampa lenta. Asegúrese de que estén diseñados para esta tarea, para no tener que reemplazarlos cada pocos meses.