
En una panadería con mucho tráfico, el tiempo es clave. Cada demora en el calentamiento del horno retrasa todo el proceso de horneado. Además, un calor irregular hace que sea difícil controlar la cocción: algunas bandejas quedan insuficientemente cocidas, mientras que otras se queman. Por eso diseñamos la placa de cerámica negra infrarroja, para eliminar esa incertidumbre.
Qué es importante desde el punto de vista técnico
La placa utiliza emisiones de luz infrarroja cercana provenientes de un cuerpo de cerámica negra y densa. Esto permite que la energía se transfiera directamente a la superficie del producto, en lugar de calentar el aire. La respuesta es inmediata: la temperatura deseada se alcanza en pocos minutos, sin necesidad de esperar mucho tiempo como ocurre con los hornos tradicionales. El resultado es un perfil de calor uniforme y controlable, lo que permite una cocción uniforme en toda la superficie del producto. En la práctica, esto significa que los productos se hornean de manera más consistente, con menos áreas insuficientemente cocidas y bordes quemados.
Por qué funciona bien
Este tipo de calor permite que el pan adquiera ese aspecto dorado por fuera y tierno por dentro. En un horno de bandejas, la placa mantiene una temperatura constante incluso cuando se utilizan muchas bandejas al mismo tiempo. En hornos rotativos o de convección, el breve tiempo necesario para alcanzar la temperatura deseada reduce los tiempos de cocción, sin sacrificar la textura del producto. Además, la baja inercia de la placa permite ajustar rápidamente la temperatura cuando se cambian los productos. El consumo de energía disminuye, ya que no es necesario calentar grandes masas térmicas para comenzar a hornear.
Cosas que hay que saber
Dado que la radiación infrarroja solo puede actuar en línea recta, su ubicación es importante. La distancia entre la placa y el producto, así como la geometría del horno, deben estar ajustadas de manera que toda la superficie reciba una distribución uniforme de calor. De lo contrario, se producirán diferencias de color en la superficie del producto. Es necesario contar con un circuito eléctrico dedicado para la placa, además de asegurarse de que haya suficiente espacio alrededor de ella, ya que está muy caliente al tacto y el aire circundante también se calienta durante el uso prolongado. Asegúrese de que la placa se adapte a las características de montaje y control de su horno, y verifique que el termostato o controlador pueda seguir el ritmo rápido de respuesta de la placa. Si todo se hace correctamente, la placa permitirá una cocción uniforme, turno tras turno.